Consejos a la hora de recurrir a la subcontratación

A la hora de subcontratar servicios hay que tener en cuenta muchos aspectos, pero sobre todo hay que pensar cuáles son los servicios que se quieren subcontratar, los que se deben subcontratar, y es que no se debe subcontratar un servicio que es clave para el negocio. ¿Por qué? Porque aquello que es clave para el negocio o las funciones propias o estratégicas del negocio deben formar parte de la empresa, dejando para subcontratar sólo los servicios que se pueden desligar de la empresa.

Cierto es que existen empresas que subcontratan todos los servicios, y es que hay empresas creadas sólo para este fin, por lo que para ellas la selección se convierte en algo muy importante, pero sobre todo lo es la supervisión.

La principal clave de la subcontratación es saber qué es lo que se debe contratar, siendo el siguiente punto saber a quién se va a subcontratar. Es necesario contar con empresas especializadas en el sector, empresas que tengan experiencia exactamente en las funciones que se necesitan y que hasta entonces tienen una buena trayectoria. Hay que tener en cuenta que si existe algún error la mala imagen recae sobre la propia empresa.

Algunos de los aspectos que se deben tener en cuenta son: datos de la empresa, si cuenta con página web o páginas en redes sociales, últimos trabajos realizados, trabajos importantes realizados, trabajos relacionados con lo que se va a contratar, conocimientos de las personas que trabajan en la empresa, si ha habido algún problema importante en el tiempo, cómo es su método de trabajo, qué pasa en caso de incumplimiento del contrato o de aquello que se ha pactado, cuáles son los precios que se manejan, etc.

Es necesario contar todos los detalles acerca de lo que se quiere a la otra empresa, no mentir ni ocultar detalles para conseguir un mejor precio, ya que en ocasiones esto puede derivar en retrasos o sobreesfuerzo de la otra parte e incluso e «incumplimiento del acuerdo». La empresa que subcontrata debe ser clara con respecto a todo lo que tiene que hacer la empresa subcontratada.

Se debe elegir las empresas que ofrecen los servicios que se van a subcontratar y negociar con ellas las condiciones del contrato de subcontratación, como es muy importante dejar por escrito todas las condiciones una vez que se ha elegido a la empresa adecuada, de esta manera la empresa puede liberarse de responsabilidades por parte de la empresa subcontratada, pero no por ello los fallos de la otra empresa no van a incidir negativamente en la imagen de quien subcontrata los servicios. Este contrato debe estar bien redactado, recoger todos los puntos y tener en cuenta cada uno de los detalles del acuerdo.

Es necesario contar con tiempo, se requiere negociar el acuerdo para conseguir las mejores condiciones, y es que si la otra parte encuentra que existe una urgencia o que se va a aceptar cualquier condición no se conseguirán las mejores condiciones. Es necesario que la otra parte sepa que se está negociando con otras empresas.

Cuidar de la salud mental de los trabajadores: más allá de la obligación

Una oportunidad de hacer mejor las cosas

Con la puesta en vigor de la NOM035 de Riesgos Psicosociales en México, las empresas se verán obligadas a cuidar de la salud emocional de sus trabajadores.

Si bien es importante desarrollar en las personas las habilidades necesarias para el manejo de estrés, es igualmente importante atender los factores de riesgo en la organización, que podrían incidir en el mismo: tipos de liderazgo, esquemas de comunicación y cargas laborales, presiones de tiempo entre otros. No es posible pensar que estos factores no tienen relevancia alguna y que el estrés, es una condición que depende únicamente de la capacidad de la persona para manejarlo. 

Y si bien el estrés laboral es de por sí un problema bastante grande, pues se calcula que somos el primer lugar a nivel mundial, con un 75% de los mexicanos lo padecen, en realidad se trata tan solo de la punta del iceberg en cuanto a los temas de salud que tienen impacto en la productividad.

 México, primer lugar a nivel mundial en estrés laboral

Hoy, se reconoce también que el Síndrome de Burnout, de Desgaste Profesional o del Trabajador Quemado, el cual ha sido reclasificado dentro del catálogo de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud tiene un elevado costo. Como nota sobre este tema, la OMS ha aclarado que el llamado Burnout no es per se una enfermedad mental, sino una enfermedad en relación al trabajo o ambiente laboral y las condiciones del mismo.

 El Burnout o Síndrome del Trabajador Quemado, reclasificado dentro del catálogo de enfermedades de la OMS

Los temas de Acoso Laboral o Mobbing y Acoso Sexual, también forman parte de la lista de asuntos por atender. Es probable que otros temas como la Depresión, las Adicciones y muchos más, deban ser atendidos por las organizaciones que quieran no solo cumplir con la norma, sino más allá, fungir como verdaderas entidades socialmente responsables.

En medio de esta problemática que requiere ser atendida, se suman la de trabajar con ambientes multigeneracionales, dentro de los cuales, el grupo más grande lo conforma la Generación Y o Millennials, una de las más estresadas de acuerdo a la Asociación Americana de Psicología (APA). Y por otro lado la del oportunismo, de empresas y particulares que han visto en el nuevo requerimiento, la oportunidad de lucrar con el mismo.

Pero el trabajo que requerirá la implementación de esta norma, va mucho más allá de la aplicación de cuestionarios o de la confección de registros, con el fin de evitar una sanción económica o multa. En realidad, se trata de la oportunidad de cambiar la cultura de trabajo, por una, en la que las necesidades de la organización como de las personas se vean satisfechas, en donde se puedan alcanzar las metas, sin que esto implique un agotamiento tal, que las personas vean comprometidas su salud tanto física, como mental, emocional y familiar, y la que al final, proporcionará los beneficios tan anhelados por cualquier compañía: tener colaboradores comprometidos y productivos, alineados en la consecución de un propósito u objetivo común.

Las 10 causas de estrés laboral más comunes

El estrés relacionado con el trabajo, es una de las causas más importantes de estrés, y se produce cuando las personas que trabajan en tu organización no logran cumplir con las exigencias de su puesto, cuando la cantidad de trabajo por hacer sobrepasa sus capacidades, cuando dos personas tienen que hacer el trabajo que anteriormente hacían diez, o cuando los tiempos de entrega son limitados.

Aunque no todos reaccionamos ante las mismas circunstancias, es decir, no nos estresamos por las mismas cosas, aquí te presentamos las 10 causas de estrés laboral más comunes:

  1. El jefe. Seguramente habrás escuchado que las personas dejan a los jefes, no a las compañías, y es que tanto el líder autoritario, como aquel que no ofrece dirección alguna, resultan estilos de liderazgo nocivos para el rendimiento de las personas y causa número uno de estrés laboral.
  2. El ambiente emocional de trabajo. Por ambiente emocional nos referimos a la calidad de las relaciones que existe entre compañeros de trabajo. A diferencia de aquellos ambientes en los que reina la camaradería, el apoyo y la cordialidad, aquellos en los que prevalece la competencia no tan sana, las zancadillas por abajo de la mesa, el “mobbing” o acoso laboral y la falta de comunicación entre sus miembros, ocupan el segundo lugar dentro de las causas de estrés laboral.
  3. El ambiente físico de trabajo. Aquí nos referimos al grado en que las instalaciones son adecuadas para desempeñar el trabajo. Condiciones como la falta de ventilación, iluminación, la falta de espacio y en ocasiones también de privacidad, provocada por la tendencia a construir espacios compartidos, dificultan la concentración de quienes ahí trabajan, convirtiéndose en la tercera causa de estrés en la organización.
  4. Las cargas de trabajo. Aunque tener poco o ningún trabajo puede ser causa de estrés, el tener trabajo en exceso y no contar con los recursos, habilidades, tiempo, entre otros para realizarlo, es la causa no.4. Cuando las cargas son excesivas, es frecuente que quienes son responsable de realizarlo, tengan que trabajar horas extra, llevar trabajo a casa y/o prescindir o posponer sus vacaciones, lo cual mina la satisfacción personal y puede llevar al agotamiento extremo.
  5. La falta de tiempo. “Era para ayer” Tanto las presiones por cumplir con fechas límite o entregar a tiempo, como la falta de tiempo personal derivado de dedicar muchas horas al trabajo, son causa de estrés laboral. En las organizaciones, es común trabajar en la atención de las urgencias, y no en los asuntos realmente importantes, situación que provoca un estilo de trabajo “reactivo” más que “proactivo”, así como el desgaste laboral.
  6. La falta de control sobre el propio trabajo. Cuando los resultados del trabajo dependen de elementos que no están bajo el control de la persona, aumentan las probabilidades de sufrir estrés. De esta forma, cuando cumplir con las cuotas de venta, no sólo depende de las habilidades del vendedor, sino de factores económicos y sociales, la angustia y la desesperación son emociones frecuentes.
  7. Escasa remuneración. Con la crisis económica, la necesidad de contar con un empleo bien remunerado aumenta. Y cuando los ingresos derivados del trabajo no permiten cubrir las necesidades personales y familiares, el nivel de estrés aumenta y crece también la movilidad de las personas al buscar mejores sueldos.
  8. La falta de reconocimiento y/o crecimiento profesional. Este puede ser un  factor de sumo estrés, para quienes buscan no sólo obtener un ingreso por medio de su actividad laboral, sino también el reconocimiento a sus capacidades y esfuerzo en el trabajo. No olvidemos que una vez cubiertas las necesidades básicas, la necesidad de reconocimiento es también importante.
  9. El uso de la tecnología. Pese a que la tecnología fue pensada para “facilitarnos la vida”, con frecuencia la introducción de nuevas tecnologías y/o sistemas de información, generan entre quienes trabajan, resistencia al cambio y una gran cantidad de estrés, especialmente cuando el sistema no se adapta a las necesidades y operación de la empresa y cuando no se cuenta con las habilidades necesarias para su manejo.
  10. El miedo a perder el empleo. Debido a las condiciones de inestabilidad laboral y adelgazamiento de estructuras (recorte), las personas que trabajan para una empresa viven constantemente el temor de quedarse sin esa fuente de ingresos. Incluso, los rumores, pueden provocar un alto grado de estrés en quienes laboran para una empresa.

8 trabajos nacidos por el internet

El trabajo en el sector del «ladrillo» se ha hundido, pero ha despegado en el «sector del bit», es decir, en todo lo relacionado con el tráfico de datos y la construcción de servicios digitales. La comparación cobra más sentido si se tiene en cuenta que las nuevas profesiones aparecidas al calor de Internet se centran en la confección de páginas, plataformas y ecosistemas virtuales de productos y servicios en los que la economía florece cada vez con mayor fuerza. Arquitectos de la información, diseñadores, desarrolladores u optimizadores de buscadores son varias de las nuevas oportunidades laborales que ofrecen las nuevas tecnologías.

Algunas profesiones requieren una formación técnica de grado superior, pero en cambio otras están más relacionadas con las habilidades sociales

Algunas profesiones surgidas con el desarrollo de Internet requieren una formación técnica de grado superior, pero en cambio otras están más relacionadas con las habilidades sociales, el sentido común y el estudio profundo del funcionamiento de portales o redes sociales. También la observación del comportamiento de los usuarios frente a determinadas situaciones digitales es útil para algunos de los nuevos trabajos. Sin embargo, todos ellos requieren un reciclaje que será más largo o más corto, en función de la formación previa de cada persona y el nivel de conocimientos exigido.

1. Ingeniero programador

Es una de las profesiones con más solera de la Red, dado que los programadores son aquellas personas que se encargan de crear el código que rige portales y servicios, así como también los diversos aparatos. Los pioneros de la profesión hace treinta años tienen ahora sus propias empresas de software, pero para los recién venidos los sueldos son mucho más bajos que antaño. Ahora bien, las oportunidades de trabajo no faltan y se pueden encontrar empleos en el extranjero bien pagados a través de las redes de trabajo para autónomos. Requiere un nivel de formación superior.

2. Ingeniero multimedia

Esta nueva licenciatura recientemente homologada se basa en el dominio de las herramientas y programas multimedia para la creación, exposición y reproducción de diferentes programas y archivos en el ámbito digital. El ingeniero multimedia no crea programas, pero sabe utilizar estos para conseguir que vídeos, imágenes, audio y gráficos se reproduzcan de forma óptima en la Red.

3. Diseñadores de páginas

Los diseñadores de páginas web no solo se basan en el buen gusto o las modas para concebir el aspecto estético que tendrá un sitio. También tienen en cuenta que su diseño no merme la usabilidad y la accesibilidad de la web, así como que no vaya en contra del concepto de servicio o producto que se quiera mostrar. Trabajan en coordinación con los arquitectos web y los expertos en UX, que marcan las pautas y realizan los prototipos y los flujos de navegación de las aplicaciones para que sean fáciles de usar. Requiere formación universitaria en diseño web y multimedia.

4. Arquitecto web

Un arquitecto web se encarga de organizar una página del mismo modo que un arquitecto en el mundo real estructura una casa

Un arquitecto web se encarga de organizar una página del mismo modo que un arquitecto en el mundo real estructura una casa. El objetivo es que la página “no se caiga”; es decir que cuando el usuario entre en ella pueda seguir un proceso lógico e intuitivo para entenderla y aprender su uso lo antes posible. En base a unas normas de usabilidad y accesibilidad, el arquitecto propone una jerarquía lógica de informaciones en el entorno gráfico del sitio que además deben estar relacionadas entre sí. La estructura de la información es fundamental para que una web sea navegable. Lo normal es que sean profesionales que procedan de campos como el diseño, el periodismo o el marketing.

5. Experto en UX

Cada vez cobra más fuerza el concepto de “user experience” (UX) o experiencia de usuario. Con este término se quiere señalar que en una web es fundamental el cómo se sienta la persona para que haga un buen empleo del servicio o compre el producto. La UX agrupa al diseño, la facilidad de uso del sitio (usabilidad), la accesibilidad (que esté preparada para personas con discapacidades), su arquitectura, etc.

La tendencia en las grandes empresas es tener un equipo propio de UX

Los expertos en UX deciden estructuras informativas, los colores de fondo de la web, los tipos de letra, el orden de los procesos de compra, el tamaño de las imágenes, etc, en base a los tests de usuarios que realizan. La tendencia en las grandes empresas (bancos, supermercados on line, redes sociales, tiendas, etc.) es tener un equipo propio de UX. En este puesto confluyen periodistas, ingenieros, personas procedentes del mundo del marketing y también diseñadores.

6. Desarrollador web

El desarrollador o programador de plataformas web reúne la información de las profesiones antes citadas y con ella desarrolla el código que dará estructura y forma gráfica a la plataforma. Realiza una versión en beta (versión en pruebas) del servicio para que pueda ser comprobado y mostrado a los inversores interesados en el proyecto. Es un puesto que requiere conocimientos de programación y lenguajes altos.

7. Community manager

El community management es la gestión de todo lo relacionado con una empresa en las principales redes sociales, sobre todo Facebook y Twitter, pero también en otras menores. Son personas especializadas en comunicar las novedades positivas de una marca, procurar que se muevan con la máxima viralidad posible y evitar que se extiendan noticias falsas o negativas. Es un cargo que requiere conocimiento corporativo pero también de empleo de las redes, los niveles de privacidad y el comportamiento de los usuarios en red. Suele depender de los departamentos de marketing corporativo.

8. Optimizador de la relevancia en buscadores

Los SEO, optimizadores de la relevancia en buscadores, se encargan de que la importancia de la página de la empresa, producto o servicio, así como de las noticias positivas relacionadas, sea óptima en los buscadores, sobre todo en Google. Aunque hay unos niveles elementales que se pueden adquirir para realizar un trabajo eficaz a nivel de pequeña o mediana empresa, en el caso de empresas de cierta entidad requiere de personas con altos conocimientos estadísticos y de ingeniería web. Suele ocurrir que cuando el SEO ha encontrado las normas, trucos y estrategias para posicionar su producto en el buscador, Google cambia el sistema de búsqueda para evitar falseamiento de los resultados.

7 apps para control de presupuesto

Controlar el presupuesto resulta fundamental para tener una visión clara y precisa de nuestra situación financiera: cuál es nuestra capacidad de ahorro, qué nos hace gastar dinero de manera innecesaria y cuál es nuestro ratio de endeudamiento, es decir, qué nivel de deudas o pagos a plazos puede soportar nuestra economía personal. Las infinitas hojas de Excel ya no son la única opción para mantener al día nuestros ingresos y gastos. Muchas aplicaciones para el móvil nos ayudan a echar cuentas. ¿Cómo funcionan y qué nos ofrecen estas apps? Probamos algunas.

1. Registro Contable

Una sobria interfaz nos da la bienvenida y nos ofrece tres apartados: un resumen de movimientos, estadísticas de nuestros ingresos y gastos y, finalmente, un resumen de cómo van nuestras cuentas.

  • Lo mejor. Su versión gratuita nos da acceso a todas sus funciones, aunque con ciertas limitaciones y con publicidad. También dispone de una versión premium, pero que en esta ocasión no es una suscripción mes a mes, sino de un pago único. Esta versión nos ofrece una sincronización con una interfaz para ordenador y la posibilidad de añadir un número ilimitado de cuentas bancarias.
  • Lo peor. No nos permite sincronizar con la cuenta bancaria, ni siquiera en la versión premium, por lo que no admite la posibilidad de automatizar el registro de gastos o ingresos. Tenemos que ponerlos todos a mano.
  • 4,6 estrellas (Google Play). 185.866 valoraciones. +5 millones de descargas. Para Android y iPhone.

2. Wallet

Con esta app podemos registrar gastos, ver estadísticas, hacer presupuestos…

  • Lo mejor. Cuenta con una serie de funciones interesantes. La primera es Deudas, que se integra con la agenda de contactos para tener controlado quién nos debe dinero o a quién se lo debemos, con los recordatorios pertinentes. Además, nos ofrece la posibilidad de registrar pagos recurrentes, hacer listas de la compra con presupuesto asociado, reunir las tarjetas de fidelización o unificar los datos de las garantías de los productos que compramos.
  • Lo peor. El precio. Si queremos sincronizar la cuenta bancaria o llevar los gastos de varios usuarios, hay que suscribir un plan premium mensual, anual o de por vida.
  • 4,6 estrellas (Google Play). 113.340 valoraciones. +1 millón de descargas. Para Android y iPhone.

 

3. Fintonic

Con una interfaz sencilla e intuitiva, no hace falta que apuntemos ni categoricemos a mano cada gasto o ingreso, ya que la propia app lo detecta, lo identifica y lo clasifica al conectarse con nuestro banco. Podemos consultar los movimientos, recibir alertas y mantener un control por semanas, meses o años. Además, nos ofrece el llamado Finscore, una puntuación de la salud financiera que podemos comparar con el resto de usuarios de la misma edad y lugar: un indicativo de nuestro rating crediticio.

  • Lo mejor. Podemos conectar gratis tantas entidades financieras como queramos, a diferencia de la mayoría de apps de este género. No tiene versión premium, pero se actualiza con frecuencia.
  • Lo peor. La venta cruzada con otros servicios, como seguros o préstamos, que usan la plataforma. Aparecen como publicidad, aunque de forma poco intrusiva.
  • 4,4 estrellas (Google Play). 48.570 valoraciones. +1 millón de descargas. Para Android y iPhone.

 

4. Toshl

Esta app tiene su punto diferenciador en que nos ofrece la posibilidad de crear nuestros presupuestos, tanto por diferentes periodos de tiempo como por categorías de gasto. Entre sus funciones más destacadas, nos permite conectarnos con las cuentas bancarias para el registro de los movimientos y la de realizar una detallada planificación económica de las finanzas.

  • Lo mejor. Cuenta con una opción interesante: Caudal, una representación gráfica de los ingresos y gastos que, rápidamente, da una visión de la situación financiera y de si será suficiente para llegar a fin de mes. Su versión gratuita puede ser suficiente.
  • Lo peor. Todas las funciones automatizadas son de pago y, además, con un coste recurrente, ya sea mensual o anual.
  • 4,3 estrellas (Google Play). 27.731 valoraciones. +1 millón de descargas. Para Android y iPhone.

 

5. Spendee

Esta aplicación dispone de múltiples funcionalidades: desde marcar un objetivo de ahorro e indicar el plazo de realización hasta recibir notificaciones sobre nuestro cumplimiento sin tener que abrir la app.

  • Lo mejor. Nos ofrece una cronología de los ingresos y los gastos, así como la posibilidad de tener geolocalizados en un mapa los lugares y comercios en los que se ha pagado.
  • Lo peor. Aunque la opción gratuita es completa, si queremos usar su versión premium, tenemos que abonar una cuota mensual o anual. En esta versión podemos automatizar nuestro registro de gastos e ingresos mediante la sincronización con la cuenta bancaria. También nos brinda un número ilimitado de presupuestos y la posibilidad de compartir un eWallet (monedero virtual para pagos en efectivo).
  • 4,2 estrellas (Google Play). 25.701 valoraciones. +1 millón de descargas. Para Android y iPhone.

 

6. Oingz

Más que en el análisis de los gastos y los ingresos, esta app basa su funcionamiento en objetivos económicos: desde comprar una casa hasta cambiar de móvil, ahorrar para los estudios de nuestros hijos o hacer una reforma.

  • Lo mejor. Podemos establecer tantos objetivos como queramos y, sobre todo, ajustarlos a un plan de ahorro mensual. Además, nos permite categorizar las metas de ahorro por su prioridad, analizar si podemos afrontarlas mes a mes y descubrir cuánto tiempo llevará alcanzarlas.
  • Lo peor. Con una versión premium en camino, los inconvenientes son sus limitaciones. Resulta útil para ayudarnos a ahorrar con la vista puesta en un objetivo, pero le falta la parte de operativa diaria que permitiría controlar los gastos. Además, no se conecta con el banco, por lo que tenemos que introducir los datos a mano.
  • 4,4 estrellas (Google Play). 151 valoraciones. +10.000 descargas. Solo para Android.

 

7. Tintina

En lugar de presentarnos un panel de gastos e ingresos, funciona como un chat con un bot con el que podemos comentar los gastos, preguntar cómo va el presupuesto, ver los detalles de nuestra cuenta o saber en qué gastamos más dinero. Nos ofrece un sencillo resumen de nuestras finanzas, los gastos hasta la fecha, el ahorro y la proyección de las cuentas de cara al futuro.

  • Lo mejor. Se presenta como un asistente virtual que ofrece una serie de consejos a medida que se interactúa con él. Por ejemplo, si detecta que existe un gasto excesivo en restaurantes, recomendará cocinar en casa para ahorrar en esta partida.
  • Lo peor. Aunque es una app gratuita, tenemos que introducir cada gasto o ingreso a mano: no nos ofrece la posibilidad de conectar con la cuenta bancaria para que el informe se cree de forma automática.
  • 4,7 estrellas (Google Play). 230 valoraciones. +5.000 descargas. Para Android y iPhone.

Millennials serán el 50% de la fuerza laboral en 2020

Nos guste o no, la generación millennial, es decir, aquellos jóvenes nacidos entre 1980 y 1995, ocupa actualmente el 30% de la fuerza laboral y se espera que para 2020 represente el 50%.

Así lo afirman los analistas de Michael Page, quienes agregan que esta generación tiene como necesidades básicas el bienestar personal y políticas como la flexibilidad de horarios.

Ahora bien, los especialistas advierten que existen ciertas consideraciones para captar la atención y retener a estos jóvenes que las empresas deben comenzar a incorporar.

Para la experta estas son las siete formas de superar con éxito el reto de cautivar a la Generación Y:

1. Employer Branding:

Ahora son los candidatos quienes marcan sus expectativas y obligan a las empresas a invertir mayores esfuerzos en construir una imagen atractiva, que despierte el interés de los potenciales colaboradores para así poder seleccionar a los mejores.

2. Nuevas tecnologías:

La digitalización ha revolucionado las medidas de identificación y selección de talentos a nivel global. Hoy las redes sociales ligadas a la búsqueda de empleo, como LinkedIn, están ayudando a localizar de manera inmediata al candidato ideal que necesita la empresa.

3. Flexibilidad laboral:

La búsqueda de una vida equilibrada seguirá siendo un valor al alza a lo largo de este 2018. Los candidatos demandan mayor flexibilidad horaria, horas de entrada y salida variables, así como la posibilidad de trabajar desde casa, teniendo mayor autonomía y flexibilidad.

4. Fin de la fidelidad laboral:

La tendencia de asumir que el empleado desarrollará toda su carrera profesional en la misma compañía pierde sentido con los millennials. Se prevé que ellos cambiarán de empleo más de 10 veces a lo largo de su trayectoria laboral mientras que la generación Z, nacidos entre el 1994 y 2010, lo hará siete veces.

5. Beneficios sociales:

La incorporación de generaciones más exigentes ha obligado a las empresas a ofrecer a sus trabajadores un abanico de beneficios sociales. Los más valorados son los seguros médicos para el empleado, su familia y aquellos relacionados con la salud como gimnasio, fruta en la oficina, entre otros.

6. Ocio en la oficina:

En la misma línea que la tendencia anterior, incluir zonas de ocio en la oficina supone un incremento del bienestar del empleado, proporcionando así momentos de relajación y desconexión a sus trabajadores para que vuelvan a sus tareas más centrados y creativos. Además, es una manera de conseguir un ambiente de oficina más saludable y dinámico.

7. Responsabilidad corporativa:

Si las empresas quieren encontrar y retener talento, deben incorporar políticas de Responsabilidad Corporativa, ya que los nuevos perfiles apuestan cada vez más por compañías socialmente responsables. Si los empleados se identifican con la filosofía de la empresa, su sentimiento de pertenencia se verá mucho más reforzado.

 

Fuente: Capital Humano

Competencias del líder actual

En tiempos de cambio, un buen líder no es solo aquel que motiva a su equipo para obtener los mejores resultados posibles. ¿Qué otras cualidades son necesarias?

“Los niños entrenan a sus padre, los empleados a sus jefes”, Amit Kalantri.

En la actualidad mucho se habla de las nuevas formas de liderazgo, asociadas con las últimas tendencias de la gestión de personas, con el trabajo colaborativo y también con la incorporación de nuevas tecnologías en los equipos de trabajo.

Por lo general, se considera que un buen líder es quien acompaña a su equipo y los motiva para lograr los mejores resultados posibles en pos de cumplir con los objetivos planteados por la organización. Se espera que un buen líder no solamente sepa conducir sino que también ayude a los integrantes de su equipo a crecer y desarrollarse.

Sin embargo, hay otras características del líder que tienen que ver con la gente que lidera y de la cual poco se dice. No se suele tener en cuenta que esas personas que trabajan con el líder son necesariamente una “herramienta” imprescindible para el desarrollo del liderazgo. Utilizada la palabra herramienta en el mejor de los sentidos.

Si bien es obvio que no se puede ser líder sin personas a quienes liderar, también es importante tener en cuenta que cuando se califica a alguien como un buen líder, además de sus cualidades y competencias que lo pusieron en dicho lugar, seguramente en el proceso se fue nutriendo de las personas a quienes lideraba.

Como gerente de Recursos Humanos me tocó acompañar diferentes equipos de trabajo y me di cuenta de que cada una de las personas que conformaron esos equipos me dejó experiencias que brindaron aportes muy valiosos para mi formación del saber hacer y sobre todo del “saber ser”. Aprendizajes de lo que debía replicar, pero especialmente de lo que podría haber hecho mejor.

El buen líder debe estar más que nunca en contacto con esos cambios para acompañar la evolución de la organización y de su gente.

Liderar en tiempos de cambio

En los entornos cambiantes que se transitan actualmente, en los que las organizaciones se modifican y evolucionan en forma permanente, el buen líder debe estar más que nunca en contacto con esos cambios para acompañar la evolución de la organización y de su gente.

Y si bien para todo líder es necesario contar con una visión global, no puede dejar de mirar lo interno, de ser plenamente consciente del aquí y del ahora. Esta consciencia es la que le permitirá estar inmerso en la dinámica de trabajo junto con su equipo y formar parte entendiendo qué los motiva, interpretando qué cambios se van gestando y cuáles son sus preocupaciones y necesidades. Necesidades tanto laborales como personales.

Esta tarea no es fácil, sobre todo cuando se deben cohesionar diferentes estilos y distintas generaciones del mundo del trabajo, o cuando inclusive es necesario liderar un equipo donde sus integrantes se encuentran en diferentes espacios físicos separados por la distancia geográfica, o cuando los cambios son muy vertiginosos y requieren de respuestas inmediatas. Y aquí es donde las cualidades a las que me refería –centradas en la gente– juegan un papel fundamental en la tarea del líder:

  • Capacidad de escucha, para lograr esa interpretación y acompañamiento, pero también para poder ver lo que su gente puede aportar. Esta capacidad de escucha debería ir acompañada de la humildad necesaria para entender y aceptar que seguramente hay mucho para aprender y aprehender del equipo de trabajo que lidera. Es la que marca la diferencia e implica necesariamente dejar de lado los egos personales, que todos tenemos en mayor o menor medida. Si no sabemos observar y escuchar será muy difícil que podamos aprender, y esa capacidad de aprendizaje continuo, es en definitiva lo que nos exigen los cambios y el transitar por la vida misma.
  • El líder debe ser uno más del equipo y dar su ejemplo trabajando a la par de sus integrantes. El líder no puede darse el lujo de despegarse de las personas ni perder contacto con el día a día, porque en las personas es donde encontrará la materia prima necesaria para afrontar los desafíos, para crear e innovar, para encontrar respuestas a muchos de sus interrogantes, para pensar soluciones a los problemas y lograr cumplir los objetivos, que en definitiva son la meta de toda organización.

En estas competencias, que creo imprescindibles en una función de liderazgo, es donde se destaca el saber ser, porque ocupar esa posición le da una responsabilidad adicional a quien lidera un equipo de trabajo. Este saber ser que debe priorizar el bien como condición para la convivencia y que debe llevar al líder a ser el primero en respetar las normas creadas para el funcionamiento del equipo de trabajo. Un saber ser con humildad, que permita aceptar los errores propios y trabajar para enmendarlos dentro de la ética y el compromiso. Un saber ser en que valorice los éxitos del equipo y comparta los fracasos. Un saber ser con apertura, que sea capaz de comprender la diversidad y manejarla con el debido respeto, y que sea capaz de lograr que su gente desarrolle la mejor versión de sí mismos.

Alguna vez escuché que querer hacer crecer una empresa sin hacer crecer a sus empleados es como querer construir un edificio resistente sin ladrillos.Y esa es una responsabilidad dentro del ejercicio del liderazgo, ejercitar un saber ser que sea consistente con la idea de ser humano y que dé paso al interés por los demás, ayudando y permitiendo que las personas de su equipo crezcan y puedan también asumir roles de liderazgo. Ya que al decir de Tom Peters: “Los líderes no crean seguidores, crean más líderes”.

Los cinco niveles de la relación: el secreto mejor guardado de la comunicación

Ya sea ante un auditorio o ante el personal, ten esto en mente: la comunicación no es un acto. Ni siquiera es un arte. Es una relación.

Lo que importa no es “lo que dices” a tus empleados. Lo que importa no es “lo que dices” a tus alumnos. Lo que importa no es “lo que dices” a tus clientes. Lo que importa no es “lo que dices” a tu auditorio.

Lo que importa es la relación que existe con tus hijos, tu esposo, tus empleados, tus alumnos, tus clientes, tu auditorio y tus votantes. La relación forma y deforma los mensajes hasta el punto de hacerlos exitosos o inútiles.

Ya sea en una relación que dura toda la vida (como una relación familiar), algunos años (como un buen cliente) o en una interacción de un solo momento (como por ejemplo, un encuentro con un desconocido), la relación obtiene su naturaleza de las dimensiones de cada una de las personas involucradas.

Por eso afirmo que la comunicación no es un acto. Es una relación.

Vamos a hablar de oratoria, o el acto de hablar frente a un auditorio. Cuando estás parado allí, a punto de empezar ¿en qué debes pensar, y en qué están pensando ellos? No en tu producto, ni en tu corbata, ni en tu voz. La pregunta en la mente de tu auditorio es ¿quién es esta persona, y por qué debería escucharla? Y tu primera preocupación debe ser establecer una relación humana que te dé la autoridad para hablar del tema y ser escuchado.

Existen cinco tipos de relación posible para poder hablar con quién sea; ya sea tu hijo adolescente, tu cliente más difícil o el Congreso de la Unión.

NIVEL 1. AUTORIDAD DIFUSA: Especie, lenguaje, cultura

Si yo te pregunto ¿confías en todas las personas? Probablemente me contestes que no; o que depende de quién, cómo, dónde. Sabemos por dolorosa experiencia que no todas las personas en el planeta (y las diez o doce que viven en el espacio) son de confiar. De hecho, algunas activamente nos harán daño en determinadas circunstancias. Hay ladrones, traidores y asesinos.

Sin embargo, en un entorno distante, estamos dispuestos a admitir en nuestra confianza a cualquier persona que percibamos como de nuestra tribu, aunque no la conozcamos.

Si has viajado al extranjero, seguramente tienes esta experiencia. Quizás estás en la calle en París, en Dubái o en Marruecos. De pronto, entre el barullo de la gente percibes algo familiar: alguien está hablando tu idioma.

Te acercas. “¿De dónde eres?” y él o ella contesta “¡De México!”. Tu sonrisa se expande al máximo. “¡También soy mexicano!” y no se requiere nada más. A los pocos minutos están bebiendo tequila (alguno siempre trae tequila en la mochila) y abrazados cantando “Cielito Lindo”. En el extranjero, ser mexicanos es ser amigos; aunque en México quizás no lo serían, y quizás nunca se vuelvan a ver.

El lenguaje mismo instituye una relación tribal; y si en un viaje a China encuentras de pronto un letrero en tu idioma, llamará tu atención poderosamente y confiarás en él instintivamente. Nos gusta tratar con quien habla nuestro idioma; no solo porque podamos entenderle (quizás hablamos otro idioma común, como el inglés), sino porque nuestro cerebro baja la guardia. En un mundo en donde nadie habla tu idioma, el único que lo haga se convertirá en tu socio inmediato.

Podemos comunicarnos con aquellos en quienes confiamos. Y viceversa.

Por eso es que, a hablar con un público que no te conoce, la vestimenta es tan importante. Al no conocerte personalmente, lo único que ven, lo primero que perciben y juzgan es ¿esta persona pertenece a mi tribu? ¿Es el tipo de persona en la que puedo confiar? Las reglas de vestimenta y etiqueta se definen en la tribu, y es tan grave ir con pantalones cortos a una reunión de banqueros, como llevar corbata a una reunión de skaters.

Todo esto es así porque, como hemos visto, la comunicación es la relación. Si tus empleados, tus hijos, tus alumnos no te escuchan, de nada sirve gritar más fuerte. De nada sirve tomar clases de oratoria. Hay que hacer una pausa y trabajar antes en la relación.

NIVEL 2: AUTORIDAD FORMAL O JERÁRQUICA: Jefe, gobernante, maestro

La sociedad ha evolucionado y, por practicidad y eficiencia, ha desarrollado señales sociales que implican una confianza impuesta, evidente u obligatoria. No son lo mejor, pero sí son muy necesarias.

Los reyes, los gobernantes; la policía o los maestros están imbuidos con autoridad formal. Tienen sobre sus hombros la difícil tarea de decidir y mandar sobre otras personas. Es, en verdad, una gran responsabilidad.

En términos de confianza, la credibilidad de la autoridad formal depende del entorno cultural y social en que se desarrolla. En algunos países, por ejemplo, los políticos gozan de credibilidad, autoridad y prestigio. En otros… no tanto.

Lo mismo pasa con la policía. En ciertos entornos, la policía se percibe como preparada, responsable, recta y servicial; mientras que en países más corruptos se llega a percibir como una amenaza.

En la empresa, el jefe tiene autoridad formal sobre sus empleados. Esto funciona hasta cierto nivel, pero no garantiza lealtad ni obediencia. Por supuesto, el jefe puede subir los sueldos, dar bonos o despedir a un empleado. Las herramientas se hacen presentes: jerarquía, incentivo y fuerza.

Si de comunicación se trata, la autoridad formal posee magníficas herramientas que han de complementarse con otros tipos de autoridad: implícita, técnica y moral. De otra manera, puede perderse toda la ventaja. Es lo que pasa, por ejemplo, cuando los empleados perciben a su jefe como abusivo; los alumnos a su maestro, como ignorante; los hijos a sus padres, como hipócritas.

No hay nada de malo en el concepto mismo de autoridad formal. Existe en la naturaleza, en la familia y en la sociedad y es absolutamente necesaria para mantener el orden y evitar el caos. Pero no es una relación de conexión, sino de fuerza, que tiene límites muy claros. “No logro conectar con mis hijos”, “Mis empleados no me escuchan”, “No puedo conectar con mi audiencia”. Todas las limitaciones en tema de comunicación surgen de esta confusión. La respuesta suele ser la misma: revisa tu relación.

NIVEL 3: AUTORIDAD POR ADMIRACIÓN: Estilo, belleza, fama, imagen, referencia

Escuchamos a quienes conocemos. Pero escuchamos más a los que admiramos.

La admiración es una palanca potente en el entorno de la comunicación. Es una palanca que no necesariamente obedece reglas lógicas, o que tenga sustento en un argumento, en la realidad o la verdad. Es primordialmente una palanca emocional.

Yo tengo dos hijos varones; de 5 y 2 años, respectivamente. De manera instintiva, el de 2 admira al de 5, y hace todo lo que él diga, ciegamente. Quiere ser como él. Si el grande se tira de la cama; si se porta bien o mal; si le gusta una canción, entonces el chico brincará, se portará y bailará.

Esto no es porque el de 5 esté manipulando al de 2, sino porque la admiración es la forma natural de referencia que tenemos todos los seres humanos.

  • Escuchamos a quien admiramos.
  • Algunas veces admiramos a personas valiosas.
  • Algunas veces admiramos a imbéciles.
  • Pero igual los escuchamos.

El 21 de septiembre de 2016, durante el proceso de elección de presidente de los Estados Unidos, un video publicado en YouTube se hizo viral en pocas horas. En este video, docenas de personas “famosas” tratan de convencerte de la importancia de tu voto, de la democracia y, sobre todo… de no votar por Donald Trump. El video se titula “IMPORTANT” y cuenta con actores como Robert Downey Jr., Scarlett Johannson, Don Cheadle, Mark Ruffalo, Martin Sheen, James Franco y otros más.

El hecho de que sean ricos o famosos no significa que sean expertos en política, economía o ciencias sociales, así que esto no debería tener peso alguno. Pero lo tiene.

Esta autoridad es distinta a la autoridad del experto. Es, sencillamente, la autoridad percibida de la fama. Tendemos a creer lo que nos dicen las personas que son famosas o exitosas (en lógica, esto se reconoce como un tipo de falacia: Argumentum ad crumenam), porque las admiramos y, en el fondo, nos gustaría ser como ellas.

De hecho, con el advenimiento del reinado de las redes sociales, nos encontramos con el fenómeno de los influencers; personas cuya experiencia no se sustenta en talento alguno. Son famosas porque son famosas, y ese es su trabajo de tiempo completo. ¿Has oído hablar de Kim Kardashian?

Kim cobra cada año decenas de millones de dólares promoviendo productos y servicios. Y ella es solo la punta del iceberg. Es un monstruoso negocio global de autoridad basada en la fama.

Esto puede explotarse para mal, o usarse para el bien.

De fondo, cada vez que tú tratas de comunicarte con una persona, considera que ésta está juzgando (subconscientemente) la relación que tiene y que le gustaría tener contigo.

No solo la imagen que proyectas importa. Cómo te vistes, qué colores usas, qué peinado elegiste hoy. También la manera en que te mueves, cómo hablas, qué palabras usas.

Todo esto da a tu interlocutor una percepción que te ubica en un plano de deseabilidad y admiración.

Las personas no escucharán una sola palabra de lo que dices hasta que hayan decidido que “vales la pena”, y que escucharte les reportará algún bien.

La autoridad por admiración es poderosa. Pero aún podemos ir más lejos.

NIVEL 4: AUTORIDAD TÉCNICA: Estudios, experiencia, demostración

Tres preguntas:

  • ¿Estás seguro de que Neptuno existe?
  • ¿Alguna vez has tomado una aspirina?
  • ¿Has usado una calculadora?

Si tu respuesta a cualquiera de estas preguntas es “sí”, entonces entiendes el sencillo concepto de autoridad técnica.

Tú nunca has ido a Neptuno, ni lo has visto, ni te consta realmente que exista. Crees que existe porque te lo han dicho. Los libros, las películas, tus profesores y hasta la NASA.

Creemos lo que no vemos, porque creemos que hay expertos y científicos; personas que saben más que nosotros sobre ese tema y, por tanto, podemos confiar en ellos a un nivel casi absoluto de certeza.

Nuestra vida sería imposible si no confiáramos en expertos para decirnos cómo son las cosas o qué hacer con ellas. Cada vez que usas tu auto, vistes tu ropa, comes tu comida, sales a la calle, prendes un foco, enciendes la tele, te subes a un avión, te lanzas de un paracaídas, viajas a otro país… obras en función de tu confianza en la autoridad técnica de alguien.

  • Otro tipo de autoridad técnica es la experiencia personal, que incluso puede ser más poderosa que la experiencia científica. Las experiencias personales y las historias que estas producen son una de las herramientas más demoledoras en el entorno de la comunicación. La experiencia personal es una fuente poderosísima de autoridad y en nuestro cerebro se registra como una autoridad técnica casi perfecta. Nos gusta escuchar a las personas que han vivido la experiencia.

Si hay una conferencia sobre el monte Éverest ¿a quién preferirías escuchar? ¿A un geólogo experto en montañas, o a un hombre que subió hasta la cima? ¡Seguramente la del montañista será más emocionante, emotiva e inspiradora! Pero probablemente el científico tendrá más datos, más opciones y más utilidad práctica.

El formato actual más popular en conferencias se llama TED Talks y utiliza la experiencia personal como el catalizador ideal para establecer autoridad. La inmensa mayoría de los speakers no son “expertos”, sino personas que tienen una historia que contar.

La autoridad por experiencia tiene un valor agregado: es altamente emotivo. Como veremos en el siguiente capítulo, solamente esto es suficiente para que tenga éxito la mayoría de las veces.

Recuerda: “¿por qué habría de escucharte?” Es la primera y más importante pregunta en cualquier proceso de comunicación. Si no hay confianza, ninguna técnica de oratoria o mercadotecnia te sacará del agujero de la indiferencia.

NIVEL 5: AUTORIDAD MORAL: Prestigio, virtud, amor, amistad

Podemos creer en expertos, en famosos y en personas que hablan nuestro idioma. Pero sobre todo creemos en aquellos que sabemos que se preocupan por nosotros; que nos entienden; que siempre dicen la verdad; que siempre están a nuestro lado.

Creemos en aquellos que nos aman y, sobre todo, en aquellos a quienes amamos. Incluso si fallan, podemos perdonarlos y seguir creyendo en ellos mientras la relación exista.

Entre todos los tipos de autoridad, la autoridad moral es la más definitiva y poderosa, y es a la que debemos aspirar si es que queremos mejorar la vida de otros.

A la mayoría de las personas no les importa si sabes o si tienes la razón. Primero, les importa saber que a ti te importa. Que les importas, y que lo demuestras con tu vida, tus hechos y tus palabras.

Dependiendo del entorno en que la comunicación suceda, lo primero a considerar es el prestigio moral de la persona que habla. ¿Es una persona honesta, seria, amigable, honrada? ¿Es una persona confiable, bondadosa, caritativa?

El experto más experto se torna villano cuando no es honesto. Como todos los científicos malvados de las películas de James Bond, no basta ser un genio: además, hay que ser bueno. De otra forma, es imposible ser escuchado, convencer o comunicar.

No importa lo que te diga la televisión: Tener la razón nunca es suficiente. ¿Por qué? Porque la comunicación es una relación. Solo puedes hablar a las personas que te escuchan, y solo te escuchan las que confían en ti. Y solo confían en ti aquellas con las que compartes una relación en donde tus palabras tienen alguna autoridad: difusa, formal, de admiración, técnica o moral.

Pero he aquí el truco:

  • Puedes tener autoridad técnica, pero no formal, y ser escuchado.
  • Puedes tener autoridad formal, pero no técnica, y ser escuchado.
  • Puedes tener autoridad moral, pero no técnica ni formal, y ser escuchado
  • Pero si careces de autoridad moral, entonces ni la formal, ni la fama, ni la técnica servirán de nada. Si careces de autoridad moral, es imposible para ti la comunicación.

Así que antes de hablar a un público, a un cliente o a un inversionista, pregúntate ¿por qué habrían de escucharme a mí? ¿Cuál es la autoridad que tengo en este caso y, sobre todo, cuál es la relación que tengo con ellos? Antes de promesas y productos, trabaja en tu relación.

Así son las juntas de Amazon, Google, Tesla y otras grandes empresas

Las reuniones son un componente fundamental de la vida de una empresa porque le ofrecen a tus empleados, tus activos más importantes, la oportunidad de saber lo que están haciendo todos y hacer estrategias en un contexto de colaboración.

Sin embargo, si tus juntas no te están dando resultados fuertes, o si terminan siendo una pérdida de tiempo, esto podría tener un efecto catastrófico en tu negocio y en la moral de tus empleados. ¡Las juntas tienen que mantenerse a raya! Aquí te dejamos 5 formas para mejorarlas y hacerlas más eficientes:

1. Tesla & Space: preparación minuciosa

Puede que Elon Musk sea el emprendedor más conocido del planeta, y sus entrevistas relajadas pueden disfrazar su actitud totalmente enfocada a los negocios. Según lo que un ex-empleado de Tesla dijo a Quora, Musk exige que todos sus empleados tengan una preparación minuciosa antes de que inicien las juntas. “Cuando nos reuníamos con Elon, íbamos preparados, porque si no lo hacías, te lo hacía saber. Si te hacía preguntas y no sabías la respuesta por falta de preparación bueno… buena suerte” escribió.

2. Amazon y Apple: cambia el tamaño de la reunión

¿Sabías que Jeff Bezos tiene una regla de las dos pizzas? Una de sus obsesiones es el pensamiento grupal, así que siempre se asegura de que las reuniones sean lo suficientemente pequeñas como para que todos puedan aportar. ¿Dos pizzas no son suficientes para alimentar a todos? Invitaste demasiada gente.

Steve Jobs tenía una actitud similar en Apple. Intentaba invitar únicamente a la gente necesaria, y era conocido por pedirle a la gente que se fuera cuando no sabía para qué estaban ahí. El libro Insanely Simple: The Obsession That Drives Apple’s Success, de Ken Segall, lo detalla así:

“Sus ojos se fijaron en la única cosa que había en la habitación que no encajaba. Señalando a Lorrie, le dijo: ‘¿Y tú quién eres?’

“Lorrie se intimidó un poco por el señalamiento, pero tranquilamente explicó que la habían invitado porque estaba involucrada en algunos proyectos de marketing que se discutirían en la junta. Steve la escuchó. Lo procesó. Y luego, en un gesto sumamente simple, le dijo ‘No creo que te necesitemos en esta junta Lorrie. Gracias”. Luego, como si esa interrupción no hubiera pasado -y como si Lorrie no existiera- continuó con su reunión”.

3. Apple y Facebook: Intenta con agendas rígidas o relajadas

Steve Jobs solía entrar a una junta, platicar un poco si andaba de buenas y llevar la reunión como un flujo libre de actualizaciones y pendientes. Él decía lo que consideraba relevante y sus empleados iban señalando cuestiones relevantes. Esto, en completo contraste con las juntas que lleva Sheryl Sandberg en Facebook.

Sandberg establece una agenda rígida para cada una de sus juntas y va tachando cada punto de su lista conforme avanzan. Si la lista se termina antes que el tiempo que había establecido para la reunión, ahí terminan. Aunque algunas empresas se benefician más de un formato libre en el que puedan fluir nuevas ideas, Facebook parece sobrevivir sin la plática extra.

4. Microsoft y Yahoo: cambia la longitud de las juntas

Al CEO de MicrosoftSatya Nadella, le gusta tener reuniones de cuatro horas con su equipo líder, porque cree que el hecho de tenerlos a todos en la misma página es vital para la salud de la empresa. Esto es lo opuesto a lo que hace Marissa Mayer, CEO de Yahoo! y ex-empleada de Google, a la que le gusta tener 70 reuniones cortas a la semana, juntas que duran 5 o 10 minutos.

Marissa cree que esas micro juntas hacen que las cosas siempre estén enfocadas y orientadas hacia encontrar soluciones. Si esto no te convence de hacer reuniones más cortas, piensa en que Hugo, la empresa de software de notas de reuniones, hace que el tiempo total de sus juntas no exceda las cuatro horas a la semana

La longitud de las juntas termina siendo la que los directivos consideren más efectiva para mantenerse al tanto de lo que está sucediendo en sus empresas. Algunas empresas podrán responder mejor a periodos extremos de reuniones.

5. Google: elige a un tomador de decisiones

Cuando en 2011 Larry Page se convirtió en CEO de Google por segunda vez, envió un correo a toda la empresa explicando cómo planeaba tener juntas más efectivas. Una de sus reglas clave fue asignar a una persona que sería el tomador de decisiones. Esta persona sería responsable de llegar a una conclusión en la junta y de decidir el camino que se seguiría. Si la reunión no requiere de una decisión, entonces no había punto de tenerla.

Esta puede ser una regla sorprendente, porque no deja espacio para las típicas juntas de pendientes. Pero, ¿será que las empresas pueden sobrevivir sin este tipo de juntas? Después de todo, hay tanto software disponible para administrar tareas (Asana o Monday) que estar supervisando los procesos ya no es una necesidad.

Conclusión

Tus empleados son tu valor más importante, así que asegúrate de que las juntas laborales no desperdicien su tiempo. Ofréceles un objetivo claro y compárteles la agenda días antes para que puedan prepararse. No te distraigas durante la junta y termínala diciendo lo que necesitas y lo que ya se decidió. También recuerda compartir tus notas con los demás a través de un correo o una herramienta colaborativa.

No tengas miedo de experimentar con nuevos estilos: la cultura laboral de tu empresa puede requerir un estilo único y original.

 

Fuente: Entrepreneur

13 maneras de combatir el síndrome del “burnout”

El desgaste profesional (mejor conocido como síndrome del burnout) puede afectar a cualquiera.

Ya sea que dirijas un negocio, tengas un trabajo empresarial estresante o simplemente, te esté costando cumplir con las demandas de los amigos, familiares y la vida laboral, estás expuesto a padecer burnout.

Te dejo 13 métodos poco convencionales que me ayudaron a superar el desgaste.

 1. Ve caricaturas 
Ya sé que parece tonto porque precisamente el problema es que ya no tenemos 10 años, pero créeme, ver caricaturas fue una parte importante en mi camino para superar el cansancio y el hartazgo. Cuando prendía la televisión, me permitía regresar a la niñez y olvidarme del estrés para tener una mejor perspectiva de la vida. Tal vez las caricaturas no son lo tuyo, pero la esencia del consejo es que busques algo que de niño te emocionaba. Verás cuánto te ayuda.

2. Pregúntate cómo 
Otra manera maravillosa de superar el burnout es dejar de decir “No puedo” y empezar a preguntar “¿Cómo?”. No digas “No puedo manejar esto”, mejor di “¿Cómo puedo manejar esto?”. Este pequeño cambio te pone en un mucho mejor lugar mental para desarrollar la creatividad, resolver problemas y a seguir adelante, sin importar que tan estancado te sientas.

3. Usa hábitos
Los hábitos son una gran herramienta para combatir el hartazgo porque te ayudan a reducir el proceso consciente de tomar decisiones. Cosas como comer sanamente y hacer ejercicio suelen ser las primeras que desaparecen cuando te sientes muy estresado, a menos que sean hábitos tan incrustados en tu vida diaria que ya los hagas sin pensar.

4. Divide tus metas grandes en pequeños objetivos
A veces, el burnout surge cuando la meta a la que queremos llegar es demasiado grande. En lugar de dejar que esto te estrese, tómate el tiempo para fragmentar tus grandes planes en objetivos más manejables. De esta manera, verás que es mucho más fácil empezar a trabajar porque el tamaño de tus pendientes es menos atemorizante.

Tip extra: celebra estas pequeñas victorias cuando las termines. Date un pequeño premio, como una visita al cine o una cerveza con los amigos, y verás que acabarás tu gran meta antes de lo que creías.

5. Modifica tu ambiente de trabajo
No sé tú, pero para mí es imposible sentarme a trabajar en mi escritorio cuando me llega el síndrome de desgaste laboral. En lugar de perder el tiempo esperando a que te llegue la inspiración en un lugar que claramente no te está ayudando, sal y busca algo nuevo.

Si puedes, trata de trabajar desde otra parte. Si el clima lo permite, labora al aire libre o en una cafetería. A veces, el simple cambio de escenario puede ser refrescante y suficiente para combatir el cansancio.

6. Redefine el éxito
Muchas ideas para combatir el burnout buscan ayudarte a lograr a hacer más y más cosas, pero también puedes tratar otra perspectiva. ¿Qué tal si redefines el éxito? ¿Qué tal si empiezas a ver el proceso de completar el trabajo como algo tan disfrutable como llegar a la meta?

Tal vez te des cuenta de que ya tienes lo que quieres y que es momento de bajar un poco el ritmo de trabajo para disfrutar los frutos de tu esfuerzo, sin el desgaste que conlleva.

7. Solo haz tres cosas 
Una de las mayores causas del hartazgo laboral es tener una lista de pendientes que esté permanentemente llena. Para combatir esto, primero debes forzarte a planear hacer solo tres cosas importantes cada día de trabajo. Puedes hacer más sí así lo deseas, pero tampoco se trata de presionarte. Esto te ayuda a priorizar mejor tus pendientes y te empuja a decir “no” cuando sea necesario. También te ayudará a no sentirte tan presionado, asumiendo que los puntos en tu lista de pendientes no sean cosas como “escribir un libro” o “abrir una nueva empresa”.

8. Busca una opinión externa
Muchas veces estamos tan adentro de nuestros problemas que no podemos encontrar una salida. Una perspectiva nueva – ya sea la de un amigo, consejero o familiar- puede ser definitoria al momento de desarrollar un plan saludable para salir de la situación que te agobia.

9. Encuentra desfogues creativos 
Otra gran herramienta que me ayudó a vencer el cansancio laboral fue desarrollar nuevas aficiones. Sin importar cuál desfogue elijas, debes dedicarle tiempo. Si no tienes un pasatiempo, este es el momento perfecto para tratar de hacer algo que siempre habías querido probar pero que asegurabas no podías hacer.

10. Considera cambiar de empleo 
Muchas veces, la misma compañía para la que trabajas puede ser el origen del burnout. Tal vez es momento de cambiar de empleo si crees que tu labor diaria se ha convertido en algo que simplemente ya no te gusta o que tu jefe o compañeros de área generan un ambiente tóxico.

11. Tómate un periodo para trabajar “menos”
Si puedes, reduce tus horas de trabajo o simplemente tómate unas vacaciones. Estas pausas te ayudan a reagruparte y enfocarte en lo verdaderamente importante.

12. Conoce cuándo es momento de presionarte

Conocer tus propias debilidades es fundamental cuando combates el cansancio. De hecho, no hay nada mejor para acabar con el burnout que presionarte para vencer una debilidad. Esto te ayudará a dejar de postergar.

13. No te rindas
El problema con el síndrome del burnout es que es diferente para todos. Lo que funcionó para algunos puede no ser la clave para ti, pero el secreto es nunca darse por vencido. Hay una versión sana, manejable y productiva de tu vida, solo toma algo de tiempo encontrarla. Así que sigue buscando e intenta nuevos cambios hasta que encuentres lo que te funcione. Nunca se sabe dónde o cuándo podrías encontrar la solución a tus problemas de productividad.

Fuente: Entrepreneur