El panorama laboral de los millennials al 2020

Se calcula que para el 2020, los nacidos en la década de los 80 y principios de los 90 serán la tercera parte de la fuerza laboral en el mundo.

El falso dilema de qué fue primero, si el millennial o la precariedad laboral, sigue dando nota. Ahora toca turno a Manpower Group, que encuesta a este rango etario de los nacidos entre 1980 y 1993, para consultarles sobre las proyecciones que tienen para su vida laboral dentro de dos años.

“Esta generación [los millennials] está redefiniendo la relación empleador-empleado”, se puede leer en el estudio de la firma especializada en contratación de personal para las empresas, oración que resuelve el dilema millennial-precariedad laboral. Son los millennials, y no las condiciones laborales cuyo modelo actual se gestó con la irrupción de reformas de talante neoliberal en el mundo a partir de la década de los noventa, los que imponen las nuevas formas de organización del trabajo.

Resuelto el dilema, Manpower calcula que para el 2020, los nacidos en la década de los 80 y principios de los 90 serán la tercera parte de la fuerza laboral en el mundo. Las otras dos terceras partes estarán conformadas por los nacidos a partir de 1995 —o generación Z— (24%); los baby boomers —nacidos entre 1946 y 1964— (6%) y la generación X —nacidos entre las décadas de los 60 y 70— (35 por ciento).

El estudio, que en su introducción promete no reproducir clichés etarios, encuentra que, a pesar de la falta de seguridad laboral actual, encontró que los millennials mexicanos están entre los más optimistas a nivel mundial sobre las perspectivas inmediatas de trabajo que les pudieran dar las carreras profesionales que cursaron en las universidades. El 85% se dijo sentirse seguro con respecto a sus carreras. En el otro extremo de la medición, en el sótano del pesimismo, están los millennials japoneses: sólo la tercera parte de esta fuerza laboral se dice con perspectivas positivas en lo que toca a las oportunidades laborales derivadas de su formación profesional.

Cimbrando los cimientos de todo lo que es lo millennial, Manpower refiere que a diferencia de la idea difundida de que la alta movilidad laboral es algo representativo de esta generación, en México, 70% de este rango etario poblacional tiene trabajos de tiempo completo, y sólo 6% forma parte de la economía “gig” —precariedad laboral encubierta con poca gracia y mucha mercadotecnia—, caracterizada por trabajos temporales, entre los que se cuentan los prestigiosos empleos de conductor de Uber o mensajero ciclista en Rappi, que dejan a los jóvenes suficiente tiempo libre para hacer con él lo que su libertad les dicte.

De los que tienen un trabajo a tiempo completo, el 43% expresó que sus expectativas en el futuro es dejar esta modalidad por alguna otra, como ser trabajador independiente o tener su propia micro, pequeña, grande o trasnacional empresa.

Traicionando la promesa de no repetir clichés, y en su lugar aportar una visión fresca, Manpower dice que “los Millennials han redefinido la seguridad laboral como algo a lo largo de su carrera. Lo importante es el viaje, no el trabajo”. De lo que se sigue que la precariedad laboral, descrita por encumbrados economistas y a la vista de cualquiera con sentido común, no es el factor detonante de esta preferencia, sino que son los propios millennials quienes han modificado las relaciones laborales hasta el punto de obligar a los empleadores a no considerarlos a largo plazo, a no generar antigüedad, si no representar una carga fiscal para los empresarios, para a su vez poder viajar por el mundo. El dato que aporta la firma de contratación de personal para sostener su tesis es que los millennials están dispuestos a vivir en una continua capacitación y a pagar su propio bolsillo por ella, para poder ser contratados.

El 63% de los millennials mexicanos dice que para progresar en el trabajo deben mejorar sus habilidades y competencias; 23% atribuye el éxito profesional a las buenas conexiones; 16% lo deja al tiempo, y 7% lo echa a la suerte.

En lo que toca a las prioridades, los millennials tienen el dinero (95%), oportunidad de crecimiento (93%), beneficios (91%), tiempo libre (91%) y la seguridad (91%) su top cinco de elementos a ponderar a la hora de contratarse en una empresa.

Son 48 horas las que millennials mexicanos laboran a la semana. Después de los traslados al trabajo, horas extras no pagadas, y las tareas laborales extendidas a la casa, los jóvenes pueden disfrutar de su tiempo libre. Este promedio lo superan los millennials de la India, que tienen semanas de 52 horas. En el hoyo de la ociosa improductividad, están los millennials australianos y los ingleses, con semana laboral de apenas 41 horas.

“Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado”, sentencia bíblica que para el 8% de los millennials mexicanos es una sentencia de vida. Los japoneses son, una vez más, los que tienen la visión más radical, pues 37% se dice convencido de que trabajarán hasta el día de su muerte, sin jubilación de por medio. Visto así, el Karoshi, o “muerte por exceso por trabajo”, en una edad temprana, suena a la salida más piadosa.